La Convención de los Derechos del Niño (menores de 18 años) establece que ningún menor puede ser juzgado como un adulto.


En Honduras, un menor de 12 años se considera incapaz de responder a la responsabilidad penal de un delito, si cometieran una falta penal, recibirán la asistencia que requiera el caso.


Entre los 12 y los 18 años, se consideran adolescentes responsables por sus actos de infringir la ley, pero recibirán un tratamiento especial, centrado en la educación y la reinserción.


JUSTICIA ESPECIAL PARA LOS Y LAS ADOLESCENTES


El sistema de justicia de menores de edad deberá respetar los derechos y la seguridad de los menores de edad y fomentar su bienestar físico y mental. El encarcelamiento deberá usarse como último recurso.


Cuando un adolescente se enfrenta a un proceso penal, se deben respetar todas las garantías como:


• Derecho a la presunción de inocencia.

• Derecho a ser notificado de las acusaciones.

• Derecho a no responder.

• Derecho al asesoramiento legal.

• Derecho a la presencia de los padres o tutores durante todo el proceso judicial.

• Derecho a la confrontación con los testigos y a interrogar a éstos.

• Derecho de apelación ante una autoridad superior.

CUANDO EL MENOR ES CULPABLE DE UN DELITO


Si el menor es encontrado culpable de un delito, se toman medidas para ayudarle a mejorar su comportamiento. Esto puede significar diferentes cosas; el conflicto se puede resolver entre el menor infractor y la persona afectada, en otras ocasiones, se le da una oportunidad para cambiar si demuestra haber aprendido de su error.


Estos mecanismos incluyen castigos formales, pero no implican ir a la cárcel. En cambio, se brinda apoyo para que mejore su conducta. Esto podría incluir hacer trabajos para ayudar a la comunidad o encontrar formas de compensar por el daño causado. Además, se establecen restricciones para guiar su comportamiento, y pueden ser parte de programas para prevenir futuros problemas. También se le anima a seguir asistiendo a la escuela o a capacitarse para tener un mejor futuro.


Si debe ser detenido, será llevado a un Centro Pedagógico de Internamiento, administrado por el Instituto Nacional para la Atención a Menores Infractores (INAMI) a nivel nacional.

MIENTRAS EL MENOR ESTÉ DETENIDO, TIENE DERECHO A:


• Procurar un contacto abierto con la comunidad local, asegurando así su reinserción en la sociedad.

• Disfrutar de actividades y programas que contribuyan a su sano desarrollo y guarden su dignidad.

• A recibir una educación adecuada a sus necesidades y capacidades, ya sea si está en edad escolar o si quiere continuar profesionalizándose.

• A tener tiempo para entretenimiento y aprender a desarrollarse en artes u oficios, si así lo desea.

• A beneficiarse de medidas para reintegrarse a la sociedad como la libertad anticipada y cursos especiales.

• Ser atendido por personal especializado para cuidar de sus necesidades físicas, emocionales y psicológicas.